CASO DE CLIENTE
Cómo un retailer pasó de herramientas legacy a seguridad en runtime
Un retailer con aplicaciones de ecommerce y móvil llegó a ByteHide con un problema familiar. Su stack de seguridad era un conjunto de herramientas antiguas que exigían mucha configuración para mantenerse y aun así dejaban huecos. El análisis estático se ejecutaba, pero cada hallazgo aterrizaba en los desarrolladores sin forma de saber cuáles importaban. Y en producción, donde se procesaban los pagos, tenían poca visibilidad real.
Empezaron por el runtime. ByteHide les dio a su equipo un panel en vivo de lo que ocurría dentro de sus aplicaciones en ejecución, y en esa vista vieron lo que sus herramientas anteriores habían pasado por alto: intentos reales de explotación, incluida actividad zero-day que sus escáneres nunca habían marcado. ByteHide no se limitó a mostrar esos ataques. Los bloqueó en producción, en tiempo real.
A partir de ahí, el cambio fue más profundo. ByteHide empezó a alimentar lo que el runtime observaba en el análisis de código, para que esa misma inteligencia zero-day llegara a los desarrolladores como arreglos concretos. El retailer sustituyó su análisis de código legacy por el de ByteHide, y por primera vez sus desarrolladores estaban arreglando las vulnerabilidades que el runtime demostraba que eran reales.
El resultado no fue una sola métrica. Fue una forma distinta de trabajar: detección más rápida, priorización más afilada, protección en tiempo real donde ocurren los pagos y una sola plataforma en vez de un stack de herramientas inconexas. Un único sitio para su equipo, sus aplicaciones y su evidencia de cumplimiento.








